noviembre 2005

Conexión CH – Diciembre de 2005

Entre las páginas más sugestivas y conmovedoras de Chiara Lubich, están ciertamente las que escribió sobre la Navidad. Acojamos su augurio de vivirla en la luz que desprende la Natividad de Jesús.

Los escaparates de las tiendas se engalanan de fiesta: bolas doradas, arbolitos de Navidad, ofertas de preciosos regalos. Por la noche las calles brillan con estrellitas fugaces y cometas; los árboles que bordean las aceras con sus ramas cargadas de lucecitas rojas, azules o blancas dan vida a paisajes surrealistas…

Hay clima de espera. Todos se sienten envueltos…

Navidad no es sólo un recuerdo tradicional: el nacimiento de ese niño hace 2005 años… ¡La Navidad está viva! Y no sólo en las iglesias con los belenes, sino entre la gente, por el clima de alegría, de amistad y de bondad que ella genera cada año.

Sin embargo, todavía hoy el mundo se ve convulsionado por problemas enormes: una pobreza hasta el hambre, el terremoto en Pakistán, decenas de guerras, terrorismo, odio entre etnias y también entre grupos y entre personas…

Hace falta el Amor. Es necesario que Jesús regrese con potencia.

El Niño Jesús es siempre el inmenso regalo del Padre a la humanidad, aunque no todos lo reconozcan.

Nosotros debemos elevar nuestro agradecimiento al Padre también en nombre de ellos. Debemos festejar Navidad y renovar nuestra fe en el pequeño niño-Dios que vino a salvarnos y a crear una nueva familia de hermanos, unidos por el amor, que se extiende por toda la Tierra.

Miremos a nuestro alrededor… Que este amor llegue a todos, pero especialmente a los que sufren, a los más necesitados, a los que están solos, a los pobres, a los pequeños y a los enfermos… Que la comunión de afecto y de bienes con ellos haga brillar una familia de verdaderos hermanos que celebran juntos la Navidad y que vaya más allá.…

¿Quién podrá resistir a la potencia del amor?

A la luz de la Navidad realicemos gestos, suscitemos acciones concretas. Parecerán pequeños remedios contra los males, pero aplicados a vasta escala pueden ser luz y solución para los graves problemas del mundo.

¡Feliz Navidad para todos!       

Chiara Lubich

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