Una reconstrucción apasionante e históricamente fundada es la que ofrece el reciente film para la televisión “Chiara Lubich – Todo lo vence el amor”. Una de las fuentes de inspiración para los actores y todo el equipo de producción fue, entre otras, la exposición que se presentó en las Galerías de Trento y que estaba dedicada a la fundadora de los Focolares.  A través de imágenes y documentos, la película ofrece un aporte a la definición del contexto histórico y social en el que se ubica la narración presentada.

Transmitida por la Rai Uno, el primer canal televisivo italiano y, gracias a Rai Play, seguida en el resto del mundo, la película para la televisión “Chiara Lubich – Todo lo vence el amor”, ha tenido un gran éxito con el público y ha sido un aporte para volver a lanzar el interés por la fundadora de los Focolares, concluyendo este año dedicado al Centenario de su nacimiento  (1920 – 2020). Además de las publicaciones y del material disponibles online, seguramente es muy importante para conocer la historia de Chiara Lubich la exposición “Chiara Lubich Ciudad Mundo” presentada en las Galerías de Trento y que puede visitarse a través de un recorrido virtual en cinco idiomas. La muestra fue una inspiración incluso para la realización de la película, producida por la Rai Fiction-Eliseo Multimedia y cofinanciada también por la Provincia de Trento, permitiendo a quienes trabajaron en su realización tener una ambientación cautivante e históricamente fundada.

“He visitado la exposición en las “Galerías” nada más llegar a Trento –declara Sabrina Balestra, autora de las escenografías –. Ha sido fundamental para conocer a Chiara, su personalidad y su pensamiento, y para reconstruir no sólo la ciudad de Trento en los años de la segunda guerra mundial, destruida por los continuos bombardeos, sino también todo su mundo, los lugares de sus raíces y la relación con su gente en los ambientes que la vieron de muchacha, así como contamos en el film”.  “Poco antes de iniciar las filmaciones, alguien me propuso visitar esa  exposición  –prosigue el Maestro  Carmine Padula, autor de la columna sonora– y debo admitir que para mí, que en esos días estaba en búsqueda de inspiración para contar musicalmente de la mejor manera la gran figura de Chiara Lubich, fue realmente una experiencia maravillosa para sumergirme en su mundo”.

Anna Maria Rossi, que tuvo a su cargo la exposición, junto con Giuliano Ruzzier y Maurizio Gentilini, que siguió también la escenografía de la película como consultor por el Centro Chiara Lubich, confirma: “El trabajo muy cuidado de investigación histórica y textual que estuvo en la base de la construcción del recorrido expositivo, con documentos incluso inéditos proporcionados por el Archivo Chiara Lubich y por la Fundación Museo Histórico de la Provincia de Trento, han sido muy útiles para delinear el contexto histórico y social dentro del cual se ubican los episodios narrados en la película”.

Giuseppe Ferrandi, director del Museo Histórico de la Provincia de Trento, expresa “la plena satisfacción por cómo esta película para la televisión, apoyada económicamente por nuestra Institución cultural, ha logrado marcar un encuentro con el gran público televisivo. Además de estimular el interés por la biografía de esta extraordinaria mujer se ha conseguido narrar la guerra en su cotidianeidad, una guerra, si pensamos en la experiencia de Trento entre 1943 y 1945, cronológicamente lejana, pero terriblemente contemporánea”.

El Centro Chiara Lubich también, que trabajó conjuntamente con la Fundación Museo Histórico de la Provincia de Trento para la realización de la exposición, confirma estar plenamente satisfecho:  “La dirección de Giacomo Campiotti  –explican Alba Sgariglia y João Manoel Motta, responsables del Centro– ha sabido poner en luz artísticamente la fuerza revolucionaria de una joven mujer que, superando los condicionamientos y las fracturas de su tiempo, trazó recorridos inéditos de solidaridad y fraternidad, viviéndolos en primera persona, primero con la comunidad de Trento y luego involucrando mucha gente, de lo más variada, de todo el mundo”.

Anna Lisa Innocenti